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Foto: Cortesia

La macabra guerra en Los Cabos

Por: Agencia Freelance, {{ dateString(fecha_noticia) }}

Delincuencia

Cabo San Lucas, México.- El grupo delictivo del capo Dámaso López Núñez “El Licenciado”, y de Dámaso López Serrano “El Mini Lic”, pasó de las ejecuciones y los tiroteos, a los levantones, torturas y desmembramientos de los cuerpos de sus rivales, y los cuales comenzaron aparecer dispersados en hieleras de unicel y bolsas negras encintadas con mensajes enviados a las cabezas delictivas más visibles del Cártel de Sinaloa y del Cártel Jalisco Nueva Generación en el destino turístico de Los Cabos, Baja California Sur.

Así, y tal y como Metrópoli había anticipado el 9 de marzo pasado en el reportaje titulado “viene lo peor en Los Cabos”, Los Dámaso, y como parte de su táctica de violencia extrema, iniciaron prácticamente una guerra dirigida a sembrar el terror entre los grupos antagónicos, cuando en menos de 24 horas, y según las primeras investigaciones oficiales, asesinaron y destazaron a 7 personas, tres mujeres y cuatro hombres.

La primera victima del sexo masculino apareció alrededor de las 9:25 de la mañana del pasado 19 de marzo desmembrada dentro de una bolsa negra y dos hieleras.

Los restos humanos –según la Procuraduría General de Justicia del Estado—estaban depositados en un terreno, localizado justamente detrás de unas bodegas en el kilómetro 42 de la carretera transpeninsular a la altura de la colonia Las Veredas en San José del Cabo.

El macabro asesinato fue atribuido –según un narcomensaje encontrado en los restos humanos—a la organización delictiva de Los Dámaso, y ahora integrantes del Cártel del Golfo, y quienes textualmente dejaron el siguiente mensaje: “Esto le seguirá pasando a la gente que ande de mitoteros (…) Aquí les dejo su basura, sálganle al topón, no metan al gobierno por delante, pinches putos, atentamente Colores”.

Aproximadamente 14 horas después, es decir, alrededor de las 11 de la noche del mismo 19 de marzo, Los Dámaso o Los Golfos –como ahora son conocidos-- habrían dejado restos humanos de dos hombres y una mujer más dentro de hieleras de unicel y bolsas negras en el corazón turístico de Cabo San Lucas.

Según datos recabados por este medio de comunicación, el primer hallazgo fue en la avenida Paseo de la Marina, a un costado del resort Hacienda Beach Club & Residences, y el segundo fue atrás de la emblemática plaza comercial de Puerto Paraíso, y en cuyos puntos se encuentra la famosa Marina de Cabo San Lucas, y donde circulan decenas de turistas todos los días.

Peor aún.

Alrededor de las 10 de la mañana del 20 de marzo, en una brecha localizada a dos kilómetros del corredor turístico de San José del Cabo a Cabo San Lucas, atrás del complejo turístico del hotel Dreams u Hotel Meliá fueron encontrados otros tres cuerpos sin vida, dos mujeres y un hombre, y cuyos restos estaban dentro de bolsas y hieleras.

Sobre estos macabros acontecimientos de las últimas 24 horas, un agente de investigación de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) dijo Metrópoli que las víctimas permanecían en calidad de desconocidos, pero –con base en los narcomensajes encontrados—“todo indica que eran halcones de los carteles de Sinaloa y de Jalisco Nueva Generación”.

Las víctimas –a decir del agente—“todo parece indicar que ponían a vendedores de droga del Cártel del Golfo, a fin de que fueran asesinados por sicarios de los otros grupos criminales”.

Las fuerzas federales y militares –y tras los macabros hallazgos—recaban información porque según un integrante del Grupo de Coordinación de Seguridad Pública en el Estado, “este tipo de violencia extrema es muy especializada y tenemos antecedentes de que ese tipo de actos es una característica muy conocida de la célula de Los 28”.

A decir del integrante del grupo interinstitucional,  Los 28, provienen de Reynosa, Tamaulipas, y forman parte del Cártel del Golfo, y donde figuran como principales cabecillas, los siguientes:

1.- Gabriel Antonio Leal Gutiérrez El 28, abatido el 28 de mayo de 2015 por fuerzas militares en un enfrentamiento en la colonia Villas del Encanto en la ciudad de La Paz, y donde fue capturado con vida Abel Nahúm Quintero Manjarrez “El Grande”.

2.- Juan Pablo Leal Gutiérrez El Cherrys, hermano de El 28, identificado oficialmente como El Carnicero del Cártel del Golfo, detenido el 3 de julio de 2014 en Reynosa, Tamaulipas.

Los dos hermanos –según datos de inteligencia federal y militar—“habrían preparado a un grupo de carniceros llamados Los 28, y cuya labor dentro del Cártel del Golfo, era únicamente desmembrar, incinerar y desintegrar cuerpos en ácido de sus rivales”.

De este grupo –y de acuerdo al informe de inteligencia—“tienen detectado a uno primo de Los 28, de nombre Jesús Alejandro Leal, y quien habría heredado el poder criminal de sus familiares, y la sanguinaria y desbordada forma de operar”.

No obstante, y lo que mayormente preocupa a las fuerzas federales y militares, es que El Cherrys, recuperó su libertad desde 2016, y temen que podría estar operando en Los Cabos, lo que desde luego es indagado por las autoridades.

La Ausencia

Sobre los factores que están influyendo para que la violencia esté escalando de nivel y se venga exacerbando, un especialista en delincuencia organizada consultado por Metrópoli, expuso que el origen es que “las autoridades de los tres niveles de gobierno, no vienen dando resultados en la prevención e investigación de crímenes violentos”.

“El hecho de que ya comiencen a verse descuartizados nos habla de la poca o nula respuesta de las autoridades por detener esto que viene sucediendo, porque no se ven acciones efectivas y objetivos claros de las autoridades municipales y estatales”, consideró.

El especialista en delincuencia organizada comentó que “vemos una ausencia total de la Policía Municipal y de la Policía Estatal Preventiva en Los Cabos, y pareciera por lo que percibimos que están a la espera de resultados de las fuerzas federales y de las fuerzas militares”.

Dijo que desde que estalló la guerra entre células delictivas “las policías que se supone deben ser el primer contacto o primer respondiente no aparecen por ningún lado, cuando deben ser los primeros en percatarse de lo que viene ocurriendo”.

“Eso es muy grave y delicado, porque primero estamos hablando de una policía que no está previniendo los delitos, y segundo, vemos que los grupos criminales ya hasta se están mandando mensajes y están trabajando de manera impune propiamente dicho”, dijo.

El especialista expuso que esto que está sucediendo “es mucho más delicado de lo que pareciera”, porque es muy claro que “la violencia va creciendo, porque no hay resultados y pareciera que no los va a ver cuando menos a corto y mediano plazo, ya que de plano, no se percibe ninguna estrategia ni tampoco se ven objetivos trazados para detener a los generadores de violencia”.

“Las cosas están muy mal, y luego si volteamos a la Procuraduría General de Justicia del Estado, vemos una tremenda pugna interna, y desde luego, el correspondiente fuego amigo”, concluyó.


Asesinatos, BCS, LosCabos, LosDamaso

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